La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios informó que, de cara al periodo vacacional de Semana Santa, únicamente una playa en el país no es apta para uso recreativo, a pesar del derrame de hidrocarburos registrado desde hace casi un mes en el Golfo de México.
De acuerdo con el monitoreo prevacacional realizado entre el 3 y 13 de marzo, la única playa que rebasó los niveles permitidos de contaminación es la de Playa de Tijuana, donde se detectaron niveles de bacterias superiores a los criterios de seguridad sanitaria.
El análisis reveló que en esta zona la concentración alcanzó entre 2 mil 387 y 523 NMP, lo que representa un riesgo para la salud de los visitantes, por lo que no se recomienda nadar ni realizar actividades recreativas.
En contraste, en el estado de Veracruz —uno de los más afectados por el derrame— las playas se mantienen dentro de los parámetros permitidos. Incluso en puntos como Playa Tumbao, donde se registró el nivel más alto de contaminación en la entidad, los indicadores aún se consideran aptos para uso recreativo.
Cabe recordar que, tras el incidente, municipios como Vega de Alatorre y Nautla suspendieron temporalmente actividades pesqueras, aunque sus playas no presentan riesgos para turistas.
Asimismo, Cofepris señaló que las costas de Tabasco y Tamaulipas no reportan afectaciones sanitarias derivadas del derrame.
Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que hasta el 31 de marzo se han atendido 39 playas, manglares y esteros donde, de forma intermitente, continúan llegando restos de hidrocarburo.
Desde que se detectó el derrame el pasado 2 de marzo, se han recolectado 785 toneladas de hidrocarburo en playas y poco más de 40 toneladas en el mar.
Las autoridades subrayaron que la calidad del agua también puede verse afectada por factores como descargas residuales, escorrentías, drenajes pluviales, comercio informal y alta afluencia turística, por lo que recomendaron a la población mantenerse informada antes de visitar destinos de playa.