Sony Music solicitó a plataformas digitales retirar más de 260 mil canciones generadas con inteligencia artificial que imitan, sin autorización, las voces o identidades de artistas de su catálogo, entre ellos Harry Styles, Adele, Britney Spears, Queen y Michael Jackson.
La cifra prácticamente duplicó las solicitudes realizadas por la compañía hasta finales de marzo, cuando había pedido eliminar alrededor de 135 mil grabaciones. En seis meses, Sony detectó al menos 125 mil nuevos contenidos de este tipo, lo que representa un crecimiento de más de 20 mil solicitudes mensuales en promedio.
La compañía ha advertido que las llamadas canciones deepfake generadas con IA pueden confundir a los usuarios y afectar los derechos de los artistas cuando reproducen sus voces o semejanzas sin permiso.
Sin embargo, las más de 260 mil solicitudes no significan que todas esas canciones hayan sido eliminadas. Hasta ahora no se ha precisado cuántas fueron retiradas efectivamente por las plataformas ni cuánto tiempo tardaron en responder a las peticiones de Sony.
El problema también se relaciona con el crecimiento de música creada íntegramente mediante inteligencia artificial. La plataforma Deezer calcula que recibe alrededor de 90 mil canciones generadas con IA cada día, mientras que una parte importante de las reproducciones de estos contenidos estaría vinculada con sistemas automatizados diseñados para generar regalías de manera fraudulenta. La industria estima que este tipo de prácticas podría ocasionar pérdidas de hasta 2 mil 200 millones de dólares al año.
Sony también mantiene una disputa legal con empresas dedicadas al desarrollo de herramientas de generación musical. Junto con Universal Music, presentó una demanda contra Suno, a la que acusa de haber utilizado grabaciones protegidas por derechos de autor para desarrollar sus modelos de inteligencia artificial. La empresa ha rechazado las acusaciones.
La disquera sostiene que continuará solicitando el retiro de contenidos que considere infractores y presiona a las plataformas para impedir que las mismas grabaciones vuelvan a aparecer bajo otras cuentas.