Integrantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE) paralizaron este martes las actividades en oficinas del Gobierno de Michoacán para exigir el pago de un adeudo de 61 millones de pesos a la Dirección de Pensiones Civiles del Estado, así como recursos para garantizar la operación de las dependencias.
La movilización comenzó alrededor de las 8:00 horas y se extendió a instalaciones gubernamentales de todo el estado. Entre las afectaciones se encuentra la suspensión de trámites como la expedición de actas de nacimiento, defunción y matrimonio, además de licencias de conducir.
El secretario general del sindicato, Antonio Ferreyra Piñón, señaló que uno de los principales reclamos es la deuda que mantiene la Policía Auxiliar con Pensiones Civiles. De acuerdo con los trabajadores, se realizaron descuentos salariales que no fueron entregados a la institución, por lo que demandan que se regularice el adeudo y se esclarezca la situación.
A esta exigencia se suman las carencias que enfrentan distintas oficinas estatales luego del cierre anticipado del presupuesto en septiembre. Los sindicalizados denunciaron que varias dependencias se han quedado sin materiales de oficina, productos de limpieza e insumos para computadoras, impresoras y copiadoras.
También señalaron la falta de recursos para viáticos, mantenimiento de vehículos y reparación de edificios públicos, condiciones que, aseguran, dificultan el cumplimiento de sus funciones y la atención a la ciudadanía.
El sindicato busca que las autoridades estatales atiendan sus demandas y establezcan una mesa de diálogo para encontrar soluciones. Aunque la toma de oficinas fue planteada inicialmente para este martes, los trabajadores no descartaron mantener las medidas de presión si no reciben una respuesta satisfactoria.
Hasta el momento, las principales exigencias del STASPE se centran en resolver el adeudo con Pensiones Civiles y garantizar los recursos necesarios para que las dependencias estatales puedan continuar con sus actividades.