El número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió la isla de Flores, en Indonesia, aumentó a 68, mientras que al menos 213 personas resultaron heridas, de acuerdo con el más reciente balance de las autoridades locales.
El movimiento telúrico ocurrió el sábado frente a la costa de Flores y tuvo su epicentro a unos 62 kilómetros de la ciudad de Ende. Desde entonces, los equipos de emergencia mantienen los trabajos de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas.
La Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD) detalló que los fallecimientos se distribuyen entre varios distritos: 26 en Manggarai, 24 en Manggarai Oriental, ocho en Nagekeo, cuatro en Sikka, dos en Ende, dos en Manggarai Occidental y dos en Ngada.
Aunque las autoridades no reportan personas desaparecidas entre los escombros, las labores de revisión continúan debido a los daños ocasionados por el sismo y sus numerosas réplicas. Desde el terremoto se han registrado cerca de un millar de movimientos posteriores, 46 de ellos perceptibles para la población.
El desastre también obligó a miles de habitantes a abandonar sus viviendas. Actualmente, alrededor de 5 mil personas permanecen desplazadas, principalmente en refugios temporales, polideportivos y otros centros habilitados para atender a la población afectada.
Las autoridades continúan verificando el número de evacuados, ya que algunos damnificados se encuentran en instalaciones públicas, mientras otros permanecen temporalmente con familiares o conocidos.
Flores cuenta con aproximadamente 2 millones de habitantes y entre sus principales ciudades se encuentra Ende, donde viven cerca de 90 mil personas.
Ante la dimensión de la emergencia, el Gobierno provincial prepara un decreto para establecer 14 días de estado de emergencia, medida que busca facilitar la coordinación de las labores de asistencia y reconstrucción con las autoridades centrales de Indonesia.