La llegada de hidrocarburo y chapopote a playas del norte de Veracruz obligó a los ayuntamientos de Vega de Alatorre y Nautla a suspender de manera temporal todas las actividades pesqueras, mientras continúan las labores de limpieza tras el derrame petrolero registrado en el Golfo de México.
Autoridades estatales y federales intensificaron los operativos de recolección ante la presencia del combustible en al menos 42 localidades de cuatro municipios de la zona norte. Habitantes y activistas han documentado 51 puntos con afectaciones ambientales a lo largo del litoral veracruzano, a casi tres semanas del incidente.
La Secretaría de Marina informó que hasta el momento se han recolectado tres toneladas y media de residuos de hidrocarburo en playas de Tamiahua, Tuxpan, Cazones y Tecolutla.
Como parte del operativo se realizaron sobrevuelos de supervisión en costas y playas, además de recorridos terrestres para evaluar los daños ambientales. También se acordó que los municipios habiliten espacios temporales para almacenar el material contaminante, que posteriormente será tratado como residuo peligroso bajo la responsabilidad de Pemex.
La dependencia detalló que el Sector Naval de Tuxpan desplegó una brigada de 30 elementos, así como unidades de carga y equipo especializado para retirar chapopote acumulado en Playa Villa Mar, en Tuxpan. Estas labores se realizaron en coordinación con personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, autoridades municipales y prestadores de servicios turísticos.
En esas acciones se lograron retirar cerca de tres toneladas de residuos sólidos contaminantes.
Además, se efectuaron recorridos de supervisión en playas de Tuxpan, Tamiahua e Isla Lobos, junto con sobrevuelos en zonas costeras de Tecolutla, Barra de Cazones, arrecifes de Tuxpan y otras áreas naturales protegidas.
De igual forma, brigadas marítimas realizaron inspecciones en el río Pantepec y litorales del norte del estado mediante tres embarcaciones menores, con el objetivo de identificar riesgos para la población y ecosistemas.
En el operativo también participaron especialistas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y prestadores de servicios turísticos. Tan solo en Isla Lobos se recolectó media tonelada de residuos para evitar mayores afectaciones en los arrecifes de la zona.