Una nueva Área Voluntaria para la Conservación (AVC) se incorporó en Tancítaro, con lo que Michoacán suma 35 predios bajo este esquema y alcanza 212 mil 437 hectáreas con algún tipo de protección ambiental.
La Secretaría del Medio Ambiente de Michoacán (Secma) entregó el certificado de conservación a los propietarios del predio conocido como “La Ceferina”, que cuenta con una superficie de cuatro hectáreas forestales.
El certificado tendrá una vigencia de 99 años y establece como principales objetivos la restauración ecológica, así como la conservación, reproducción y dispersión de especies de plantas nativas.
Entre las especies que se busca preservar se encuentra la Satureja macrostema, conocida comúnmente como nurite, una planta característica de los ecosistemas de la región.
Con la incorporación de “La Ceferina”, la entidad suma 35 Áreas Voluntarias de Conservación vigentes, como parte de los distintos mecanismos destinados a proteger zonas forestales y su biodiversidad.
Durante la entrega, el titular de la Secma, Alejandro Méndez López, destacó la participación de propietarios que destinan sus terrenos a la conservación y señaló que la protección de los recursos naturales requiere la participación de comunidades, sociedad y autoridades.