Las recientes operaciones de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico, donde ha atacado embarcaciones bajo el argumento de combatir el narcotráfico, han generado preocupación entre pescadores mexicanos, quienes temen ser confundidos con criminales.
Pescadores del puerto de Acapulco señalaron que la tensión ha cambiado su rutina diaria. “Vamos al mar con miedo, porque pensamos que Estados Unidos nos va a tratar como si fuéramos traficantes”, expresó uno de ellos entrevistado.
Los trabajadores del mar aseguran no tener relación alguna con actividades ilícitas, pero temen que un error en la identificación de sus embarcaciones pueda provocar una tragedia.
Ante la incertidumbre, han decidido reducir sus zonas de pesca y permanecer más cerca de la costa, lo que ya impacta su economía. También han modificado sus horarios: antes iniciaban su jornada desde las 5:00 de la mañana, y ahora lo hacen hasta el mediodía, con el fin de disminuir riesgos.