La temporada de ciclones tropicales 2026 todavía tiene dos meses de actividad por delante y México mantiene el riesgo de enfrentar nuevos sistemas tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), para el Pacífico nororiental se contemplaron entre 18 y 21 ciclones tropicales con nombre, mientras que para el Atlántico se estimaron entre 11 y 15 sistemas.
Aunque septiembre ya terminó, las condiciones meteorológicas todavía pueden favorecer la formación de ciclones durante octubre y noviembre. La temporada concluye oficialmente el 30 de noviembre en ambas cuencas: en el Pacífico comenzó el 15 de mayo y en el Atlántico el 1 de junio.
Para el Pacífico, el SMN calculó entre nueve y 10 tormentas tropicales, de cinco a seis huracanes de categorías 1 y 2, además de cuatro a cinco huracanes mayores, es decir, de categorías 3 a 5.
En el Atlántico, el pronóstico contempló entre siete y ocho tormentas tropicales, de tres a cinco huracanes de categorías 1 y 2, así como uno o dos huracanes mayores.
Sin embargo, estas cifras corresponden a rangos de actividad y no significan que todos los sistemas restantes necesariamente vayan a formarse ni que alguno de ellos tenga que impactar territorio mexicano.
El riesgo tampoco desaparece porque la actividad sea menor a la esperada. Un solo ciclón puede provocar lluvias intensas, inundaciones, deslaves, vientos fuertes y daños importantes si alcanza tierra.
Las condiciones actuales mantienen vigilancia sobre el Pacífico. Este domingo 4 de octubre, el Centro Nacional de Huracanes informó que el huracán Rachel continuaba activo al suroeste de Baja California Sur y señaló además que una zona de baja presión al sur de México tiene alta probabilidad de convertirse en depresión tropical durante los siguientes días.
En el Atlántico, por ahora no hay ciclones tropicales activos y no se prevé formación durante los próximos siete días, aunque existe una zona de baja presión que podría desarrollarse posteriormente en el suroeste del Golfo de México.
Históricamente, los estados mexicanos con mayor incidencia de impactos de ciclones son Baja California Sur, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas. En promedio, México recibe alrededor de cinco impactos de ciclones tropicales cada año, aunque la distribución varía de una temporada a otra.