Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán iniciadas en Islamabad, Pakistán, enfrentan un bloqueo inicial debido a las exigencias previas planteadas por la delegación iraní, lo que ha frenado el avance hacia un diálogo directo entre ambas partes.
Irán condiciona el inicio formal de las conversaciones a una serie de requisitos relacionados con garantías de seguridad, levantamiento parcial de sanciones y acuerdos vinculados a la estabilidad regional, lo que ha generado un punto de fricción con la postura estadounidense, que busca avanzar sin condiciones previas en la mesa de diálogo. 
El encuentro, mediado por Pakistán, se desarrolla en la capital Islamabad en un entorno de alta seguridad y bajo estricta discreción, en el que ambas delegaciones han sostenido contactos preliminares pero aún no han logrado sentarse a una negociación directa formal.
Las diferencias incluyen temas sensibles como el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones económicas, la situación en Medio Oriente y el control de rutas marítimas estratégicas, elementos que han dificultado la construcción de una agenda común de negociación. 
El proceso diplomático forma parte de una serie de esfuerzos internacionales para reducir la tensión entre ambos países, en un escenario marcado por conflictos recientes en la región y la fragilidad de los acuerdos previos de alto el fuego, que han sido cuestionados por ambas partes.
Hasta el momento, no se ha confirmado un avance sustancial en las conversaciones, mientras los mediadores paquistaníes mantienen gestiones para intentar destrabar el diálogo y permitir el inicio formal de las negociaciones directas.