Un estudiante de noveno grado mató a tiros a un compañero y posteriormente se suicidó durante un ataque ocurrido este martes en una escuela secundaria ubicada dentro del campus de la Universidad Ateneo de Zamboanga, en el sur de Filipinas.
El agresor fue identificado como Mohammad Mael Jalani. De acuerdo con un reporte preliminar de la Policía Nacional de Filipinas, llevaba dos armas de fuego y comenzó a disparar dentro del edificio escolar. Primero habría apuntado contra un maestro que se encontraba frente a un salón, pero no logró herirlo.
Posteriormente, el joven disparó contra un estudiante de décimo grado que se encontraba en el cuarto piso. Después subió al quinto nivel del inmueble y se quitó la vida.
El secretario del Interior, Jonvic Remulla, señaló que parte del ataque fue transmitida mediante Facebook Live a través de una cámara corporal. La transmisión, sin embargo, solo habría mostrado algunos fragmentos del recorrido del estudiante por el edificio.
Las autoridades indicaron que otras dos personas resultaron heridas durante el incidente, mientras cientos de alumnos fueron evacuados tras escuchar los disparos.
La policía informó que la situación quedó bajo control horas después y pidió a los padres y tutores mantener la calma y seguir los protocolos establecidos para recoger a los estudiantes. Como medida preventiva, la Universidad Ateneo de Zamboanga suspendió las clases en todos sus niveles durante el martes y miércoles.
Una de las armas utilizadas pertenecía al padre del estudiante, quien se desempeña como comandante de policía de la Oficina de Aduanas en Zamboanga. Autoridades aduaneras recomendaron suspenderlo temporalmente y señalaron que podría enfrentar un procedimiento administrativo por no haber resguardado adecuadamente el arma asignada por el gobierno.
El caso ocurre apenas dos meses después de otro tiroteo escolar mortal en Filipinas. En junio, tres estudiantes de secundaria murieron y al menos 20 personas resultaron heridas en una escuela de Tacloban. Dos estudiantes, de 14 y 15 años, fueron detenidos por su presunta participación.
Aunque los delitos con armas de fuego son frecuentes en Filipinas, las autoridades consideran poco comunes los ataques armados dentro de escuelas. Tras el incidente de Tacloban, el gobierno anunció medidas para reforzar la seguridad en los planteles educativos.
Las autoridades de Zamboanga mantienen abierta la investigación para determinar qué llevó al estudiante a cometer el ataque. También revisarán su actividad en videojuegos y conversaciones digitales como parte del análisis forense del caso.