Empleados del Ayuntamiento de Tequila, Jalisco, realizaron una protesta pública en la que manifestaron su rechazo a diversas prácticas internas del gobierno municipal, entre ellas la obligación de portar chalecos de color guinda durante la jornada laboral, situación que aseguraron se mantuvo hasta antes de la reciente detención del alcalde Diego “N”, señalado por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante la manifestación, los trabajadores prendieron fuego a varios de estos chalecos como acto simbólico, al afirmar que su uso no era opcional y que su inconformidad no estaba dirigida contra algún partido político en específico, sino contra decisiones impuestas desde la administración local.
Los inconformes señalaron que incluso personal del sector turístico era obligado a portar dicha indumentaria, pese a que la Ley General de Turismo prohíbe el uso de vestimenta con connotaciones partidistas en la prestación de estos servicios. Afirmaron que la medida generó presiones laborales y posibles violaciones a la normatividad vigente.
Además de la indumentaria, los empleados denunciaron presuntos cobros indebidos al interior del ayuntamiento. Indicaron que debían pagar de su propio bolsillo los chalecos que se les exigía portar, así como cuotas relacionadas con pulseras turísticas, cuyo costo según relataron se incrementó de 25 a 50 pesos por visitante sin una explicación clara.
Los propios trabajadores calificaron como de deterioro institucional, marcado por la detención del edil y por prácticas que, a su juicio, evidencian el uso del aparato municipal con fines políticos y mecanismos de control interno. La quema de los chalecos, señalaron, representa un deslinde público y una exigencia de cambios en la administración local.