La inconformidad del sector agropecuario volvió a tomar fuerza en Francia con una nueva jornada de protestas en París, donde alrededor de 350 tractores ingresaron a la capital como parte de las movilizaciones contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. La presencia de maquinaria agrícola en zonas céntricas incrementó la presión política sobre el Gobierno de Emmanuel Macron, en un contexto marcado por fragilidad parlamentaria y tensiones sociales persistentes.
Las y los manifestantes, encabezados por la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA), exigieron respuestas inmediatas y acciones concretas ante lo que consideran un riesgo directo para la viabilidad del campo francés. Dirigentes sindicales advirtieron que el acuerdo podría abrir el mercado europeo a productos agropecuarios con estándares distintos, afectando la competitividad de los productores locales. La protesta se concentró frente a la Asamblea Nacional, donde se solicitó un encuentro directo con el primer ministro para exponer sus demandas.
Las movilizaciones se producen pese a los anuncios previos de apoyo al sector realizados por el Ejecutivo, que desde 2024 gobierna en minoría y enfrenta esta semana dos mociones de censura. Agricultores y ganaderos señalan que las dificultades económicas se han profundizado por el aumento de costos, regulaciones ambientales más estrictas y afectaciones derivadas del cambio climático. Aunque las autoridades autorizaron la concentración y confirmaron la presencia de cientos de tractores, los organizadores anticiparon que las protestas podrían escalar si no se atienden sus exigencias.