Una profunda jornada de luto envuelve al este de México tras confirmarse la muerte de al menos 10 personas en un accidente vial ocurrido en el municipio de Zontecomatlán, Veracruz. El siniestro se produjo cuando un autobús de pasajeros perdió el control, volcó y cayó en el fondo de una cañada profunda. Entre las víctimas mortales se ha confirmado la presencia de un menor de edad, mientras que otras 31 personas resultaron con heridas de diversa gravedad, lo que movilizó un despliegue masivo de cuerpos de emergencia tanto de Veracruz como del estado vecino de Hidalgo.
La respuesta ante la emergencia fue una labor de colaboración ciudadana y gubernamental sin precedentes en la zona. Las autoridades municipales informaron que, además del personal de Protección Civil estatal y los equipos de rescate profesionales, “paisanos voluntarios” del pueblo de Zontecomatlán y comunidades aledañas se sumaron a las tareas para extraer a los lesionados del terreno accidentado y facilitar su traslado a centros hospitalarios. La Secretaría de Protección Civil de Veracruz confirmó que sus equipos trabajaron intensamente en la zona del siniestro, realizando maniobras complejas para asegurar el área y recuperar los cuerpos.
Este trágico suceso pone nuevamente de manifiesto el peligro de las rutas montañosas durante la temporada invernal, donde la neblina o las condiciones del camino pueden ser factores determinantes. Mientras las fiscalías de los estados involucrados realizan los peritajes necesarios para determinar si el accidente fue producto de una falla mecánica o un error humano, la comunidad regional se organiza para brindar apoyo a las familias afectadas, en un cierre de año marcado por el dolor en las carreteras veracruzanas.