Transportistas de carga convocaron a un paro nacional a partir del próximo lunes a las 8:00 horas, para exigir mayor seguridad en las carreteras, acciones contra las extorsiones y revisar los cambios a los estímulos fiscales que afectan al sector.
La movilización está prevista en distintas partes de México y podría afectar el traslado de mercancías y la operación de empresas de transporte. Sin embargo, hasta el momento no existe una lista definitiva de carreteras que serán bloqueadas, por lo que el alcance de las afectaciones dependerá de la participación de las organizaciones y de la logística que establezcan.
Entre las principales demandas de los transportistas se encuentran garantizar la seguridad de los operadores, frenar los robos y asaltos en carreteras federales y detener los presuntos abusos y extorsiones atribuidos a elementos de corporaciones policiales.
A estas exigencias se suma el rechazo a la reducción de los estímulos fiscales relacionados con el uso de autopistas, una medida contemplada en el Paquete Económico de 2027 que, según representantes del sector, incrementaría los costos de operación y complicaría la actividad de las empresas.
La convocatoria ocurre después de las protestas realizadas el 22 de octubre en Puebla, donde transportistas se manifestaron tras el asesinato de un representante regional de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC). Las movilizaciones exigieron mayor protección para los conductores y el esclarecimiento del crimen.
Ante el anuncio del paro, se prevén posibles retrasos en el transporte de productos y afectaciones en las cadenas de distribución. No obstante, los puntos de concentración y los cierres carreteros deberán confirmarse conforme las organizaciones definan su participación.
El paro está programado para comenzar el lunes 26 de octubre a las 8:00 horas y se ha planteado como una suspensión por tiempo indefinido, aunque su duración y el alcance de las afectaciones dependerán del desarrollo de la movilización.