Un total de 49 internos de los centros penitenciarios de El Castillo, en Mazatlán, y Aguaruto, en Culiacán, fueron trasladados a cárceles de otros estados, luego de los hechos violentos registrados en el sistema penitenciario de Sinaloa, que dejaron 12 personas muertas.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que la movilización se realizó el jueves 15 de octubre, por instrucciones del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social, con la organización y supervisión de autoridades federales.
De acuerdo con la dependencia estatal, el objetivo de estos movimientos es reducir la saturación de los centros penitenciarios de la entidad y contribuir a mantener la seguridad al interior de las cárceles.
Las autoridades no dieron a conocer las identidades de los reclusos trasladados ni los delitos por los que se encuentran presos. Tampoco se había informado oficialmente sobre los centros penitenciarios de destino.
El traslado ocurre después de dos enfrentamientos registrados el 8 y 9 de octubre en el penal de El Castillo, en Mazatlán.
El primer incidente ocurrió el 8 de octubre y dejó 10 personas muertas, entre ellas un menor de edad que se encontraba de visita, además de 16 personas heridas.
Al día siguiente se registró una segunda riña, en la que murieron otros dos internos.
Los hechos llevaron a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad en los centros penitenciarios de Sinaloa, donde también se han registrado otros episodios de violencia durante este año.
En mayo, siete internos fueron asesinados en el penal de Aguaruto, en Culiacán.
Ante la situación de seguridad en las cárceles estatales, el Gobierno federal anunció la construcción de un nuevo centro penitenciario en Culiacán, aunque no se han detallado públicamente todos los aspectos del proyecto.