El Tren Maya y su red de hoteles asociada registraron en 2025 un déficit conjunto de 6,398 millones de pesos, de acuerdo con los estados financieros públicos del proyecto correspondientes al ejercicio fiscal.
La mayor pérdida se concentró en la operación ferroviaria. Entre enero y septiembre de 2025, el sistema reportó pérdidas por 3,579 millones de pesos, mientras que el componente hotelero acumuló números rojos por 2,819 millones de pesos en el mismo periodo. La suma refleja que los ingresos por transporte de pasajeros y servicios turísticos no alcanzaron para cubrir costos operativos, administrativos y de mantenimiento.
El proyecto inició operaciones parciales entre 2023 y 2024 y durante 2025 avanzó en la ampliación de rutas y servicios. Sin embargo, la etapa de consolidación comercial aún no logra equilibrar el gasto corriente con la captación de ingresos propios.
El Tren Maya fue concebido como infraestructura estratégica para el desarrollo del sureste mexicano, con una inversión pública que superó los 500 mil millones de pesos durante su construcción y expansión. El modelo contempla no solo transporte ferroviario, sino también polos turísticos, hoteles y servicios complementarios.
El resultado financiero de 2025 coloca el foco en el ritmo de crecimiento de la demanda y en el tiempo estimado para alcanzar el punto de equilibrio operativo. Hasta ahora, las autoridades han sostenido que el impacto del proyecto debe medirse en términos de conectividad regional, generación de empleo y dinamización económica, mientras continúa el proceso de estabilización comercial del sistema.