Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos determinó que el presidente Donald Trump tiene facultades para suspender la admisión de refugiados al país, respaldando una de las políticas migratorias más restrictivas de su administración. La decisión judicial permite al gobierno pausar de manera indefinida el ingreso de personas que buscan reasentarse legalmente bajo el programa federal de refugio.
El fallo fue emitido por el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito y revierte en gran parte una orden previa de un juez federal en Seattle que había bloqueado temporalmente la medida. Los magistrados señalaron que la legislación migratoria otorga amplias facultades al presidente para limitar o suspender la entrada de extranjeros cuando lo considere necesario.
La resolución impacta directamente al Programa de Admisión de Refugiados de Estados Unidos, un sistema humanitario mediante el cual personas que huyen de guerras, persecución o violencia pueden solicitar reasentamiento en territorio estadounidense tras pasar revisiones de seguridad y evaluaciones oficiales.
Reportes de agencias internacionales indican que más de 100 mil refugiados que ya habían sido evaluados para su reasentamiento podrían verse afectados por la decisión, ya que el proceso de admisión permanecería detenido mientras continúan los litigios sobre la política migratoria.