Un tribunal federal en el estado de California desestimó la demanda presentada por el empresario Elon Musk contra la empresa de inteligencia artificial OpenAI y su director ejecutivo Sam Altman, al determinar que la acción legal no fue interpuesta dentro del tiempo establecido por la ley.
El jurado, integrado por nueve miembros en la ciudad de Oakland, concluyó que las acusaciones relacionadas con un supuesto incumplimiento de la misión fundacional de la compañía habían prescrito, por lo que el caso no podía avanzar en los tribunales.
El litigio formaba parte de una disputa en torno al rumbo de OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, donde Musk alegaba que la organización habría modificado su enfoque original sin fines de lucro para priorizar intereses económicos, mientras que la compañía rechazó dichas acusaciones y las calificó como infundadas.
Durante el proceso judicial se presentaron elementos relacionados con correos electrónicos y comunicaciones internas vinculadas a la relación temprana entre Musk y los fundadores de la empresa, en el contexto de su participación inicial en el proyecto de inteligencia artificial.
OpenAI fue fundada en 2015 con la participación de Musk, Sam Altman y otros socios, aunque posteriormente el empresario se retiró de la junta directiva y dejó de financiar la organización, mientras la empresa evolucionó hacia una estructura con enfoque de beneficio limitado.
El fallo representa un avance legal para la compañía en un momento clave de expansión, en medio de planes de crecimiento financiero y posibles movimientos hacia los mercados bursátiles.