El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán “se muere por llegar a un acuerdo” con su país para poner fin al conflicto, en declaraciones realizadas durante la ceremonia de posesión del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en la Casa Blanca, donde reiteró que Teherán no debe desarrollar armas nucleares.
Trump señaló que, pese a las tensiones, su gobierno considera que las acciones recientes han sido necesarias y sostuvo que Irán no puede avanzar en el desarrollo de capacidades nucleares, en un escenario marcado por negociaciones estancadas desde hace semanas.
Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, con mediación de Pakistán, han permanecido sin avances significativos, mientras se mantiene vigente un alto al fuego desde abril y persisten amenazas de reactivar acciones militares en caso de no llegar a un acuerdo.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que ha existido un ligero avance en el diálogo entre ambas partes, aunque advirtió que Irán no puede imponer condiciones como un sistema de peaje en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio internacional de energía.
Rubio detalló que las conversaciones continúan en curso y que el progreso registrado hasta ahora es limitado, aunque considerado un paso positivo dentro del proceso diplomático.