El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la guerra contra Irán terminará inmediatamente después de las elecciones intermedias de noviembre, en medio de una escalada militar que ya se prolonga por siete meses.
Trump señaló que Irán intenta influir en el resultado electoral y sostuvo que Teherán no podrá mantener durante mucho tiempo la presión económica y militar. Las elecciones legislativas estadounidenses están programadas para el 3 de noviembre y definirán la composición de la Cámara de Representantes y parte del Senado.
El mandatario también aseguró que los precios del petróleo deberían disminuir una vez terminado el conflicto. El crudo Brent superó los 100 dólares por barril este miércoles, impulsado por la interrupción del transporte de hidrocarburos en el estrecho de Ormuz y el aumento de las hostilidades.
La escalada reciente incluye ataques iraníes contra embarcaciones en la zona del estrecho de Ormuz, después de que fuerzas estadounidenses hundieran cinco buques petroleros iraníes. La situación ha incrementado la presión sobre los mercados energéticos y representa un nuevo desafío para la administración estadounidense ante el próximo proceso electoral.
Trump reconoció que una negociación con Irán sigue siendo posible, aunque afirmó que actualmente no es una vía que su gobierno esté buscando de manera prioritaria.