El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que México no tiene la capacidad para combatir a los cárteles del narcotráfico y reiteró que estas organizaciones criminales mantienen el control del territorio mexicano, declaraciones con las que volvió a cuestionar la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Durante un almuerzo celebrado este jueves en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense afirmó que ya había expresado esa postura a la presidenta de México, quien, según dijo, no estuvo de acuerdo con sus señalamientos.
“Lamentablemente, los cárteles controlan México. Se lo dije a la presidenta de México. Ella no está contenta. Es una gran mujer, una mujer maravillosa. Pero los cárteles controlan México”, declaró.
Trump también sostuvo que el gobierno mexicano debería intensificar las acciones contra estas organizaciones, aunque consideró que actualmente carece de la capacidad para hacerlo.
El presidente estadounidense aprovechó su intervención para defender las operaciones militares de su administración contra embarcaciones que, según afirma, transportan drogas por aguas internacionales. Aseguró que estas acciones han reducido el tráfico de estupefacientes por vía marítima y presumió los resultados de los ataques realizados con misiles.
De acuerdo con sus declaraciones, el flujo de drogas por mar habría disminuido 97 por ciento, mientras que el tráfico de fentanilo habría caído 64 por ciento. Sin embargo, no presentó durante su intervención información detallada para respaldar esas cifras.
El republicano reconoció que Estados Unidos todavía no ha emprendido una ofensiva terrestre a gran escala contra los cárteles, aunque afirmó que su gobierno ya trabaja para identificar y atacar objetivos relacionados con estas organizaciones.
“México debería hacerlo, pero, siendo honestos, ahora mismo no son capaces”, insistió.
Sheinbaum ha rechazado esa posibilidad y ha sostenido que cualquier colaboración en materia de seguridad debe respetar la soberanía nacional. La mandataria ha defendido la cooperación bilateral, pero sin aceptar operaciones militares unilaterales de Estados Unidos en territorio mexicano.
Trump ha reiterado en distintas ocasiones que los grupos criminales ejercen el control en México y ha planteado ampliar las acciones militares contra ellos, una postura que mantiene abierto el desacuerdo entre ambos gobiernos sobre los límites de la cooperación en seguridad.