El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el mandatario ruso, Vladimir Putin, aceptó suspender durante una semana los bombardeos sobre Kiev y otras ciudades ucranianas, tras una solicitud directa motivada por las condiciones climáticas extremas que enfrenta el país europeo.
Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump explicó que la petición se debió al invierno “extraordinariamente severo” que atraviesa Ucrania, con temperaturas que han agravado la situación de millones de civiles afectados por la guerra. Los ataques rusos a la infraestructura energética han provocado cortes masivos de electricidad, calefacción y agua, profundizando el riesgo de una crisis humanitaria.
El presidente estadounidense comparó el frío en Ucrania con la actual ola polar que afecta a Washington, aunque subrayó que en territorio ucraniano las condiciones son aún más extremas. “Nunca habían enfrentado un frío así”, dijo, al señalar que fue él mismo quien solicitó a Putin detener los ataques por un periodo limitado. Según Trump, el líder ruso aceptó la propuesta.
Hasta el momento, el Kremlin no ha emitido una respuesta oficial sobre el supuesto acuerdo. No obstante, Trump expresó su confianza en que Moscú respetará el compromiso, pese a que la reciente cumbre entre ambos mandatarios en Alaska, celebrada en agosto pasado, concluyó sin avances concretos.
La agencia meteorológica de Ucrania advirtió que en los próximos días las temperaturas podrían descender hasta los -30 grados centígrados. Mientras tanto, autoridades locales informaron que al menos seis personas murieron el jueves en ataques registrados en el sur y centro del país. En este contexto, se prevé que el domingo se retomen conversaciones diplomáticas entre representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos.