El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó este miércoles a Pekín para iniciar una visita de Estado a China, marcando su segunda llegada al país asiático desde 2017, cuando realizó su primera gira oficial durante su anterior mandato.
El mandatario estadounidense aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Pekín alrededor de las 19:50 horas locales, donde fue recibido por el vicepresidente chino Han Zheng y otros altos funcionarios del gobierno, en una ceremonia de bienvenida con protocolo diplomático y presencia de elementos militares y civiles.
La visita, que se extenderá por varios días, incluye una reunión clave con el presidente chino Xi Jinping, programada para abordar temas de alta relevancia en la relación bilateral, como el comercio, las tensiones tecnológicas, la situación en Taiwán y la guerra en Medio Oriente, particularmente el conflicto con Irán.
La delegación que acompaña a Trump incluye a altos ejecutivos del sector tecnológico y empresarial, lo que refuerza el carácter económico del encuentro, considerado uno de los más relevantes del año en materia de política internacional.
Analistas señalan que esta visita busca reencauzar la relación entre Washington y Pekín tras años de tensiones, aunque no se esperan acuerdos definitivos inmediatos, sino más bien avances en la estabilización del diálogo bilateral.