El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para revisar la protección federal del lobo gris mexicano y del lobo gris, con el objetivo de determinar si cumplen los criterios para retirarles o reducirles la protección bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La medida da al Departamento del Interior un plazo de 90 días para determinar si ambas especies cumplen con los criterios de recuperación. En caso afirmativo, comenzaría el proceso para retirarlas de la lista federal de especies protegidas.
La administración Trump sostiene que la medida busca atender las preocupaciones de los ganaderos, quienes han denunciado pérdidas de ganado atribuidas a ataques de lobos. La orden también contempla revisar las reglas para permitir una respuesta más rápida ante depredadores que representen una amenaza para el ganado o la seguridad de las personas.
El lobo gris mexicano permanece entre las especies más amenazadas de América del Norte. En Estados Unidos, su población silvestre se concentra principalmente en Arizona y Nuevo México, donde los programas de recuperación han permitido aumentar gradualmente su número.
Organizaciones ambientalistas han cuestionado la iniciativa y advierten que retirar las protecciones antes de garantizar una recuperación suficiente podría poner en riesgo los avances alcanzados durante décadas. La decisión final dependerá del proceso que emprenda el gobierno federal en los próximos meses.