El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la creación de la “Fuerza de la Superinteligencia”, un grupo que coordinará los esfuerzos del gobierno federal para mantener al país como líder mundial en el desarrollo de inteligencia artificial.
El anuncio fue realizado a través de Truth Social, donde Trump señaló que esta nueva fuerza trabajará con empresas tecnológicas, consumidores, organizaciones de interés público, grupos religiosos y proveedores de infraestructura crítica relacionados con el desarrollo de sistemas avanzados de IA.
La estructura estará encabezada por Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, quien trabajará junto con Andrew Ferguson, presidente de la Comisión Federal de Comercio; Emil Michael, subsecretario de Guerra para Investigación e Ingeniería y director de Tecnología; y Scott Kupor, director de la Oficina de Administración de Personal.
La nueva fuerza dependerá directamente de Trump y de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles.
La creación de este organismo ocurre después de que Trump reuniera en la Casa Blanca a dirigentes de algunas de las principales empresas tecnológicas dedicadas al desarrollo de IA, entre ellas OpenAI, Google, Meta, Nvidia y Anthropic.
Tras ese encuentro, las compañías acordaron de manera voluntaria adoptar controles internos, evaluaciones de riesgos y revisiones externas para supervisar el comportamiento y las capacidades de sus sistemas.
El gobierno de Trump también ha comenzado a sustituir oficialmente el término “inteligencia artificial” por “superinteligencia” en sus comunicaciones. Una orden ejecutiva establece que las agencias federales utilicen “Super Intelligence” y “SI” en documentos y comunicaciones oficiales.
Trump ha presentado el desarrollo de esta tecnología como una transformación de gran alcance y sostiene que Estados Unidos debe conservar la ventaja frente a otros países, particularmente China.
La nueva fuerza tendrá entre sus tareas analizar los riesgos y oportunidades relacionados con estos sistemas y coordinar la participación del gobierno en un sector que avanza rápidamente y que también ha generado llamados para establecer mayores mecanismos de seguridad y supervisión.