El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles al Foro Económico Mundial de Davos, donde se reunió con líderes internacionales y abordó temas como la situación en Ucrania, el desarrollo de la paz en Gaza y sus controversiales pretensiones sobre Groenlandia.
Durante su intervención, Trump lanzó duras críticas a Europa, señalando que algunos países “dieron la espalda a todo lo que hace fuerte a un país” y que el continente “no va en la buena dirección” y que “algunos lugares ya no son reconocibles”, en un discurso marcado por la confrontación geopolítica.
Uno de los momentos más polémicos fue la reiteración de su interés por Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca. “No hay ninguna otra nación capaz de proteger Groenlandia como Estados Unidos”, afirmó, argumentando que su control sería estratégico frente a Rusia y China y que no representaría una amenaza para la OTAN, sino un refuerzo de la seguridad occidental. Esta postura fue rechazada por Dinamarca y las autoridades groenlandesas.
Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas de líderes internacionales. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente francés, Emmanuel Macron, expresaron su rechazo a las maniobras de Washington, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió la soberanía europea con un tono más diplomático.
Analistas advierten que la tensión generada en Davos podría extenderse a escenarios como Ucrania y Gaza, incrementando la inestabilidad global y evidenciando los desafíos del orden internacional frente a políticas unilaterales.