El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó nuevas críticas contra el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), al asegurar que el acuerdo comercial no representa un beneficio real para su país y que su principal defensor es Canadá, en medio de su estrategia para impulsar el regreso de la manufactura al territorio estadounidense.
Durante una visita a una planta de Ford Motor Co. en Dearborn, Michigan, el mandatario calificó al tratado como irrelevante para los intereses de Estados Unidos. En sus declaraciones, sostuvo que el país no depende de los productos fabricados por sus socios comerciales y reiteró su intención de fortalecer la producción nacional.
Trump afirmó que la prioridad de su administración es reducir la dependencia de bienes manufacturados en el extranjero, particularmente en sectores clave como la industria automotriz. En ese sentido, insistió en que su gobierno busca que los automóviles y otros productos estratégicos se fabriquen nuevamente dentro de Estados Unidos.
Las declaraciones se dieron previo a un discurso sobre la economía que el presidente tenía programado en la ciudad de Detroit, uno de los principales centros históricos de la industria automotriz estadounidense.
El TMEC, que entró en vigor en 2020, reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y fue negociado durante el primer mandato de Trump. De acuerdo con lo establecido en el propio acuerdo, este año se llevará a cabo una revisión que definirá si el tratado continúa vigente, se renegocia o se permite su expiración.
Los comentarios del presidente reavivan la incertidumbre sobre el futuro del pacto comercial y anticipan posibles tensiones con México y Canadá, socios clave en la integración económica de América del Norte.