El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó sin presentar pruebas la existencia de un supuesto fraude en el referéndum sobre la redistribución de distritos electorales en el estado de Virginia, luego de que los resultados preliminares favorecieran al Partido Demócrata.
Con el 97% de los votos escrutados, el nuevo mapa electoral fue aprobado con un 51.5% a favor y 48.5% en contra, de acuerdo con los resultados difundidos tras la jornada.
La medida aprobada podría otorgar a los demócratas hasta cuatro escaños adicionales en la Cámara de Representantes en futuras elecciones legislativas, lo que impactaría en el equilibrio político rumbo a los comicios de medio mandato.
Trump afirmó que el proceso estuvo marcado por una supuesta “irrupción masiva de votos por correo” al cierre del conteo, lo que, según sus declaraciones, habría alterado el resultado final, sin aportar evidencia que respalde dichas afirmaciones.
El referéndum en Virginia forma parte de una serie de rediseños de distritos electorales realizados en distintos estados del país, una práctica que tradicionalmente se lleva a cabo cada diez años tras la actualización del censo, pero que ha sido adelantada en algunos casos recientes.
En el mismo periodo, estados como Texas han impulsado modificaciones en sus mapas electorales, lo que ha generado reacciones y ajustes en otras entidades.
El mandatario también criticó la redacción de la pregunta sometida a consulta, a la que calificó como confusa, y expresó su expectativa de que los tribunales revisen el proceso.
El caso podría llegar a instancias judiciales, incluida la Suprema Corte de Estados Unidos, que tendría la posibilidad de revisar o anular el nuevo mapa electoral.