El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no contempla retirar a los cerca de 50 mil soldados estadounidenses desplegados en Medio Oriente hasta que exista una conclusión definitiva del conflicto con Irán, al considerar que una retirada en este momento sería prematura.
Durante una entrevista, el mandatario sostuvo que las fuerzas estadounidenses no se encuentran en una situación de riesgo y defendió la permanencia del contingente militar en la región.
“No considero que estén en peligro. Tenemos la mejor defensa y el mejor ataque que jamás se haya visto”, afirmó Trump al ser cuestionado sobre la seguridad de los efectivos desplegados en distintos puntos estratégicos de Medio Oriente.
El presidente calificó como “insensato” un eventual repliegue de tropas, al señalar que Estados Unidos podría requerir su participación en el desarrollo del conflicto. Sus declaraciones se producen en medio de una escalada de tensiones entre Washington y Teherán que ha derivado en ataques contra instalaciones militares estadounidenses en la región.
Trump también reconoció las bajas registradas entre las fuerzas armadas de su país. Según el balance oficial, 13 integrantes del servicio militar estadounidense han fallecido en hechos relacionados directamente con las hostilidades.
“Hemos perdido a 13 personas aquí y eso es mucho. Trece personas son demasiadas”, expresó el mandatario, aunque posteriormente comparó la cifra con otros conflictos bélicos en los que Estados Unidos registró pérdidas significativamente mayores.
Entre los incidentes más graves reportados en los últimos meses destaca el ataque iraní contra el puerto de Shuaiba, en Kuwait, ocurrido el 1 de marzo, donde murieron seis militares estadounidenses. Días después, el 8 de marzo, otro soldado perdió la vida durante una ofensiva dirigida contra la base aérea Príncipe Sultán, ubicada en Arabia Saudita.