El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió públicamente al senador brasileño Flávio Bolsonaro tras una reunión sostenida la semana pasada en la Casa Blanca, en la que destacó su perfil político y su cercanía con su país de origen. El mandatario compartió además imágenes del encuentro y reiteró su respaldo al legislador en declaraciones difundidas en redes sociales.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, fue descrito por Trump como un político joven con capacidad e interés por el desarrollo de Brasil, en un mensaje que reavivó la atención sobre su papel dentro del escenario político sudamericano y su posible proyección electoral en su país.
Las declaraciones del presidente estadounidense se produjeron días después de la reunión entre ambos en el Despacho Oval, encuentro que no había sido detallado previamente de forma pública y que ahora ha generado reacciones en distintos sectores políticos de Brasil.
En contraste, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó duramente al senador brasileño y lo responsabilizó de contribuir a tensiones recientes en la relación comercial con Estados Unidos, particularmente en torno a la amenaza de nuevos aranceles del 25 por ciento sobre importaciones brasileñas.
Lula calificó a Flávio Bolsonaro con expresiones de fuerte rechazo político y lo acusó de actuar contra los intereses nacionales en el contexto de las negociaciones internacionales, al vincular su visita a Washington con decisiones económicas que afectan al comercio bilateral.
La relación entre ambos países ya había atravesado episodios de tensión comercial en años recientes, cuando Estados Unidos aplicó aranceles a productos brasileños en medio de disputas sobre políticas económicas y comerciales. Aunque posteriormente esas medidas fueron retiradas tras negociaciones, las diferencias se han mantenido en distintos sectores estratégicos.
Actualmente, una investigación comercial en Estados Unidos analiza presuntas prácticas de competencia desleal en áreas como etanol, servicios financieros y propiedad intelectual, con un periodo de diálogo abierto entre ambas naciones antes de una posible decisión final prevista para julio.