El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que permanecerá más tiempo en Francia para asistir a una cena ofrecida por su homólogo francés, Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles, en el marco de las actividades relacionadas con la cumbre del G7.
Durante un encuentro con la prensa, Trump expresó su admiración por el histórico recinto y destacó su relevancia arquitectónica y cultural. “Versalles no es una imitación dorada, es el auténtico”, afirmó al referirse al palacio construido durante el reinado de Luis XIV.
El mandatario estadounidense señaló que inicialmente tenía previsto regresar a Washington al concluir la cumbre, pero decidió aceptar la invitación del gobierno francés. También comentó que el cambio de agenda no afectará sus actividades oficiales, al asegurar que no necesita dormir muchas horas para mantener su ritmo de trabajo.
La cena fue organizada con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. El Palacio de Versalles mantiene un significado histórico en la relación entre Francia y Estados Unidos debido a su vínculo con los acontecimientos diplomáticos que rodearon el proceso de independencia de las antiguas Trece Colonias. El encuentro tendrá lugar una vez concluidas las sesiones de trabajo del G7.
Las actividades diplomáticas de Trump en Francia incluyen además reuniones bilaterales con diversos jefes de Estado, como parte de una agenda centrada en asuntos internacionales y relaciones estratégicas entre aliados.