El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó las sanciones contra el gobierno de Cuba mediante una nueva orden ejecutiva que amplía las restricciones a cualquier persona o entidad extranjera o estadounidense vinculada con sectores clave de la economía de la isla.
Las medidas se enfocan en áreas consideradas estratégicas como energía, defensa, minería y servicios financieros, al considerar que representan una fuente principal de ingreso de divisas para el gobierno cubano. La disposición establece que quienes participen en estas actividades o realicen transacciones con el régimen podrán enfrentar el bloqueo de activos en territorio estadounidense.
La orden también advierte que instituciones financieras extranjeras que procesen operaciones significativas relacionadas con personas o entidades sancionadas podrían enfrentar restricciones en el sistema bancario de Estados Unidos, incluyendo el cierre de cuentas en Wall Street o la prohibición de operar en dólares.
El alcance de las sanciones incluye no solo a funcionarios del gobierno cubano, sino también a empresarios, ejecutivos y cualquier persona vinculada con los sectores señalados. Además, se contempla la suspensión de entrada a Estados Unidos para quienes estén relacionados con estas actividades.
La administración estadounidense justificó la medida al considerar que las acciones del gobierno cubano representan una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior del país, además de ser incompatibles con valores de sociedades democráticas.
La decisión generó respaldo entre legisladores estadounidenses de origen cubano en Florida, quienes consideraron que se trata de un endurecimiento necesario frente al gobierno de la isla.
Las restricciones entran en vigor de manera inmediata bajo el argumento de evitar mecanismos de evasión financiera mediante transferencias rápidas de capital.
En paralelo, Washington ha mantenido en meses recientes un incremento en la presión económica sobre Cuba, incluyendo restricciones energéticas y reiteradas posturas del propio Trump en favor de un cambio político en la isla.