El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que el salón de baile que se construye dentro del recinto de la Casa Blanca será inaugurado en septiembre de 2028, pese a la polémica que ha generado el proyecto y los cuestionamientos sobre su viabilidad y legalidad.
A través de un mensaje publicado en la red social Truth Social, el mandatario afirmó que la apertura está programada “alrededor de septiembre de 2028” y aseguró que la obra “se encuentra en construcción, adelantada al cronograma previsto” y que será “la instalación más magnífica de su tipo en todo Estados Unidos”.
Trump acompañó su publicación con una imagen en la que aparece caminando en Beijing junto al presidente chino Xi Jinping, tomada durante su reciente visita oficial. En ese contexto, destacó: “El hombre con quien camino es el presidente Xi, de China, ¡uno de los grandes líderes del mundo!”, y utilizó el ejemplo del país asiático para defender el proyecto, al señalar que “¡China tiene un salón de baile, y Estados Unidos también debería tener uno!”.
El proyecto del salón de baile se ha convertido en uno de los ejes más polémicos de la actual administración, luego de la demolición del Ala Este de la Casa Blanca sin autorización del Congreso. El plan ha enfrentado críticas de expertos en arquitectura, patrimonio y ética pública, quienes advierten que la obra podría alterar de forma significativa un edificio histórico protegido.
En el ámbito judicial, a finales de marzo un juez federal en Washington ordenó suspender la construcción; sin embargo, en abril un tribunal de apelaciones levantó el bloqueo y permitió la reanudación de los trabajos.
La financiación también ha generado debate, ya que aunque inicialmente se afirmó que el proyecto sería cubierto con donaciones privadas, legisladores republicanos han impulsado una propuesta para destinar alrededor de 400 millones de dólares de recursos públicos a su construcción.