Trump firma orden ejecutiva para impulsar investigación de psicodélicos en tratamientos de salud mental
evangelio | 18 abril, 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva con la que busca ampliar la investigación y el uso terapéutico de sustancias psicodélicas como el LSD, la psilocibina y la ibogaína, con el objetivo de explorar nuevas alternativas para el tratamiento de trastornos graves de salud mental.

La directiva establece lineamientos para que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) facilite el acceso de investigadores a estas sustancias, actualmente clasificadas como drogas ilegales, pero que podrían ser utilizadas en entornos clínicos bajo estricta supervisión.

Durante la firma del documento en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que la medida busca acelerar el acceso a nuevas investigaciones médicas y posibles tratamientos basados en psicodélicos, los cuales, dijo, podrían tener un impacto significativo en la salud pública si demuestran eficacia.

El acto contó con la presencia del secretario de Salud, Robert F. Kennedy, así como del presentador Joe Rogan, quienes han respaldado iniciativas relacionadas con el estudio de estas sustancias para uso médico.

La orden ejecutiva también contempla la coordinación entre la FDA y la agencia antidrogas de Estados Unidos para establecer permisos especiales dirigidos a médicos e investigadores que participen en estudios controlados.

Asimismo, se prevé una asignación de alrededor de 50 millones de dólares provenientes de fondos del Departamento de Salud para apoyar programas estatales enfocados en el tratamiento de enfermedades mentales graves mediante terapias experimentales.

El documento instruye además a las autoridades federales a revisar el estatus regulatorio de aquellas sustancias psicodélicas que superen con éxito ensayos clínicos de fase avanzada, con el objetivo de evaluar su posible reclasificación para uso médico.

De acuerdo con el gobierno estadounidense, algunos estudios han sugerido que estos tratamientos podrían beneficiar a pacientes con depresión severa y trastorno de estrés postraumático, incluidos veteranos de guerra con altos índices de suicidio.

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