El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se burló de un manifestante al llamarlo “gordo”, mientras el hombre era golpeado por uno de los asistentes y retirado por personal de seguridad durante un mitin electoral en Youngstown, Ohio.
El incidente ocurrió cuando el hombre interrumpió el acto para exigir la publicación de los documentos relacionados con el caso del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. El manifestante llevaba una camiseta con la leyenda “Publiquen los papeles Epstein”.
Mientras uno de los asistentes le propinaba varios puñetazos en las gradas, Trump reaccionó con comentarios dirigidos al hombre. “Se va de vuelta a casa con mamá”, dijo inicialmente el mandatario.
Posteriormente, al observarlo con mayor claridad, añadió que debía ponerse a dieta y lo calificó como una persona gorda. El manifestante terminó fuera del recinto, entre empujones del personal encargado de la seguridad.
La protesta se centró en la exigencia de hacer públicos los archivos del caso Epstein, un asunto que ha generado cuestionamientos sobre la información relacionada con el fallecido empresario y las personas que mantuvieron vínculos con él.
Trump acudió a Ohio para respaldar a los candidatos republicanos que competirán en las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre. En esos comicios se renovarán todos los escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado.
El Partido Republicano enfrenta el riesgo de perder las ajustadas mayorías que mantiene en ambas cámaras del Congreso, por lo que el presidente ha intensificado sus actos de campaña para movilizar a sus simpatizantes.
El episodio se suma a otras interrupciones registradas durante sus mítines. La semana pasada, un hombre que vestía una camiseta de la selección española fue desalojado de un acto celebrado en San Antonio, Texas, después de manifestarse durante el discurso presidencial.