El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea destituir al director de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), Marty Makary, tras desacuerdos en la política regulatoria sobre productos de vapeo, nicotina y decisiones vinculadas al aborto dentro del sistema de salud federal.
La inconformidad del mandatario estaría relacionada con la falta de rapidez en la aprobación de cigarrillos electrónicos de sabores y otros productos de nicotina, así como con decisiones que han limitado autorizaciones en el mercado del vapeo, especialmente aquellas orientadas a sabores con alta demanda comercial.
Uno de los puntos centrales del conflicto ha sido la postura del organismo frente al incremento del consumo de vapeadores entre jóvenes, lo que ha llevado a restricciones más estrictas en la autorización de productos, en contraste con presiones internas para acelerar su liberación al mercado.
En el ámbito del aborto, también se han generado tensiones por la aprobación de versiones genéricas de medicamentos utilizados en este tipo de procedimientos, lo que ha provocado reacciones de grupos conservadores y sectores políticos alineados con posturas antiaborto.
Makary, quien proviene del ámbito académico como excirujano de la Universidad Johns Hopkins, ha sido cuestionado por la industria farmacéutica, así como por actores políticos que consideran que la FDA ha mantenido un ritmo lento en la aprobación de tratamientos y productos médicos.
La posible salida del funcionario se sumaría a una serie de cambios en altos cargos del sector salud en la actual administración, en medio de reestructuraciones en agencias federales encargadas de la regulación sanitaria y farmacéutica.