El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración impulsará un “nuevo amanecer para Cuba” en el marco de una posible redefinición de la relación bilateral y ante el contexto de tensiones energéticas y políticas con la isla.
Durante un evento de la organización conservadora Turning Point USA en Arizona, el mandatario afirmó que su gobierno busca “ayudar a Cuba” y señaló que la situación del país caribeño ha permanecido sin cambios durante décadas.
Trump sostuvo además que su administración ha fortalecido la producción energética estadounidense, afirmando que actualmente el país produce más petróleo en comparación con otros actores globales del sector.
En respuesta, el gobierno de Cuba señaló que la isla enfrenta un “asedio permanente” por parte de Estados Unidos y advirtió sobre un incremento de presiones políticas, económicas y diplomáticas en los últimos meses.
El Ejecutivo cubano indicó que el bloqueo energético impuesto por Washington ha generado impactos en el país, además de denunciar lo que calificó como amenazas relacionadas con una posible escalada militar.
En el marco de estas tensiones, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel afirmó que una agresión militar no puede descartarse y llamó a la población a mantenerse preparada ante cualquier escenario, sin buscar el conflicto pero reforzando la capacidad de respuesta.
El gobierno cubano también señaló que Estados Unidos ejerce presión sobre otros países para aislar diplomáticamente a la isla y afectar programas de cooperación internacional, particularmente en el área de salud.