En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, la Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezará el próximo sábado en Miami la cumbre “Escudo de las Américas”, un encuentro con representantes de 12 países latinoamericanos y caribeños.
De acuerdo con la vocera presidencial Karoline Leavitt, la reunión tiene como eje central la construcción de una coalición regional para enfrentar a organizaciones criminales, combatir el narcotráfico y frenar la migración irregular en el hemisferio occidental.
“El presidente hablará con los líderes que han formado una coalición histórica para abordar a las bandas y cárteles narcoterroristas criminales y enfrentar la migración ilegal y masiva”, señaló la funcionaria al hacer el anuncio oficial.
El encuentro se realizará en el Trump National Doral Miami, propiedad del mandatario, y ocurre mientras Washington mantiene una operación conjunta con Israel frente al régimen de Irán, lo que había generado incertidumbre sobre la agenda internacional de la Casa Blanca en los próximos días.
Pese al escenario internacional, la administración estadounidense ratificó la realización del foro, al que asistirán representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Trinidad y Tobago, Paraguay y Guyana.
Entre los mandatarios confirmados se encuentran Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Rodrigo Chaves (Costa Rica), Luis Abinader (República Dominicana), José Raúl Mulino (Panamá) e Irfaan Ali (Guyana), entre otros.
La Casa Blanca subrayó que la migración y la seguridad regional continúan siendo prioridades estratégicas para Washington. El foro buscará fortalecer mecanismos de cooperación, intercambio de inteligencia y coordinación operativa entre los países participantes.
Con esta cumbre, la administración Trump pretende consolidar un bloque de aliados en América Latina y el Caribe alineado con su política de seguridad y control migratorio, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y desafíos internos en la región.