El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que el Pentágono empleó un nuevo tipo de arma en la operación militar que culminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, la cual habría deshabilitado el equipamiento militar de Venezuela.
Según Trump, el dispositivo, al que llamó “descombobulador”, incapacita sistemas defensivos y armamento, impidiendo que los equipos enemigos funcionen durante operaciones militares. Este mecanismo habría sido clave para neutralizar cohetes de origen ruso y chino que estaban preparados para ser utilizados por las fuerzas venezolanas durante la intervención realizada el pasado 3 de enero en Caracas.
La revelación se produce en medio de la polémica internacional por la presencia de fuerzas estadounidenses en territorio venezolano y los límites de la acción militar extranjera. Además, Trump ha planteado la posibilidad de ejecutar operaciones terrestres contra organizaciones del narcotráfico en distintos países de América Latina, lo que ha generado preocupación en gobiernos de la región.
El presidente también destacó la estrategia de comercialización de petróleo venezolano, mencionando ventas de hasta 50 millones de barriles y la participación de empresas extranjeras para incrementar la producción de crudo en el país sudamericano. De acuerdo con informes, Caracas ya ha recibido aproximadamente 300 millones de dólares por el crudo comercializado con Washington.
Expertos y líderes políticos han señalado que estas operaciones y revelaciones reavivan el debate sobre la soberanía de los países latinoamericanos y la legalidad de la intervención extranjera, así como las implicaciones geopolíticas de la gestión de recursos energéticos en la región.