El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acudirá este martes al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Maryland, para realizarse un chequeo médico y dental, el tercero desde su regreso a la Casa Blanca, mientras aumentan las dudas públicas sobre su estado físico y cognitivo para continuar en el cargo.
El mandatario, cercano a los 80 años de edad, ha sido sometido previamente a evaluaciones médicas durante su actual periodo presidencial, incluyendo exámenes físicos y estudios de seguimiento, cuyos resultados oficiales han señalado un estado de salud general dentro de parámetros normales, según reportes de la administración.
La nueva revisión médica llega tras una serie de valoraciones realizadas en los últimos meses, en medio de una atención creciente sobre su condición de salud, reflejada en encuestas que muestran división en la opinión pública estadounidense respecto a su agudeza mental y su capacidad para desempeñar funciones presidenciales.
El presidente ha insistido públicamente en que mantiene energía y condiciones físicas adecuadas para continuar en el cargo, reafirmando en distintos eventos su desempeño y vitalidad frente a las preocupaciones expresadas por sectores de la opinión pública.