Uganda albergará una reunión de alto nivel los días 22 y 23 de mayo en la ciudad de Kampala para coordinar acciones frente al brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo y a Sudán del Sur, informó la agencia de salud pública de la Unión Africana.
El encuentro es organizado por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades tras una solicitud de las autoridades ugandesas, con el objetivo de reforzar la preparación regional, la coordinación de respuestas y la cooperación política frente a la expansión del virus en África central y oriental.
La conferencia reunirá a ministros de Salud, autoridades gubernamentales, institutos nacionales de salud pública, especialistas técnicos y representantes de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Durante las sesiones se revisarán estrategias de vigilancia epidemiológica, control sanitario fronterizo, manejo de casos, logística médica y movilización de recursos.
El brote, declarado recientemente en el este de la República Democrática del Congo, ha dejado al menos 139 personas fallecidas y alrededor de 600 casos sospechosos. Las autoridades sanitarias identificaron que corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante menos frecuente para la que actualmente no existe una vacuna aprobada.
Las autoridades internacionales indicaron que el virus probablemente comenzó a circular hace dos meses en la provincia congoleña de Ituri y posteriormente se extendió hacia Kivu del Norte y Kivu del Sur, regiones marcadas por conflictos armados y desplazamientos de población, factores que complican las labores de contención sanitaria.
Fuera de la República Democrática del Congo, Uganda confirmó dos casos importados en Kampala, mientras que Sudán del Sur mantiene análisis adicionales sobre un caso sospechoso detectado cerca de la frontera congoleña.
Ante la expansión del brote, la Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia internacional y diversos países africanos reforzaron controles sanitarios en aeropuertos y cruces fronterizos. Ruanda incluso decidió cerrar temporalmente algunas de sus fronteras terrestres para reducir riesgos de propagación.
El virus del ébola se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica severa, vómitos, diarrea y hemorragias internas. La Organización Mundial de la Salud estima que la tasa de mortalidad puede variar entre el 25 y el 90 por ciento, dependiendo de la cepa y las condiciones de atención médica.