La ciudad de Minneapolis en Estados Unidos, fue nuevamente escenario de tensión tras un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), durante el cual un agente disparó e hirió en la pierna a un migrante venezolano. El incidente se produjo en medio de una serie de protestas que se iniciaron tras la muerte de Renée Nicole Good, de 37 años, quien falleció días antes por disparos de un agente federal durante otra intervención en la ciudad.
El tiroteo ocurrió luego de una parada de tráfico vinculada a un operativo federal. Según las autoridades, el hombre trató de evadir la detención y, tras colisionar su vehículo, emprendió la huida a pie. Durante el forcejeo con el agente y la intervención de otras personas en la escena, el oficial abrió fuego, hiriendo al migrante en la pierna.
El hombre fue trasladado a un hospital local con una lesión que no pone en riesgo su vida. El agente y las otras personas involucradas también recibieron atención médica y fueron detenidos posteriormente.
Este incidente se enmarca en una operación migratoria considerada la más extensa realizada en Minnesota, con la participación de miles de agentes desde finales de noviembre para realizar arrestos y controles en distintas zonas de la ciudad.
Las protestas continuaron tras el tiroteo, con manifestantes concentrándose en barrios del norte de Minneapolis y enfrentándose con las fuerzas del orden, mientras exigían el retiro de los agentes federales. Las autoridades respondieron con gases lacrimógenos y otras medidas de control de multitudes, intensificando el clima de confrontación en la ciudad.
El despliegue de ICE ha generado un rechazo generalizado por parte de líderes locales, quienes consideran que la presencia de los agentes ha aumentado la violencia y generado temor entre las comunidades inmigrantes. Al mismo tiempo, el incidente refuerza el debate político sobre las políticas migratorias del gobierno federal y la actuación de las fuerzas de seguridad en áreas urbanas con alta participación ciudadana.
La herida del migrante venezolano y la respuesta social al operativo reflejan el clima de polarización que atraviesa Minneapolis, donde la ejecución de acciones federales contra migrantes ha desatado protestas, presión ciudadana y cuestionamientos sobre las prácticas de las agencias federales.