En una ceremonia celebrada este domingo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, Una batalla tras otra (One Battle After Another) se consolidó como la película dominante de la 98.ª edición de los Premios de la Academia, llevándose seis estatuillas, incluyendo la de Mejor Película del año.
El filme dirigido por Paul Thomas Anderson vivió una noche histórica: además del Oscar a la mejor película, Anderson fue reconocido como Mejor Director, y la cinta también se alzó con los premios a Mejor Guion Adaptado, Mejor Casting (primer año en que se entrega esta categoría), Mejor Edición y Mejor Actor de Reparto para Sean Penn.
Por detrás, Sinners (Pecadores) que llegó a la gala con número récord de 16 nominaciones, no se quedó atrás y se llevó cuatro galardones. Entre ellos, el más destacado fue el de Mejor Actor Principal para Michael B. Jordan, quien conquistó su primer Oscar por su doble papel como los hermanos Elijah “Smoke” Moore y Elias “Stack” Moore en este intenso relato de terror y drama.
La actuación femenina también tuvo su gran noche: Jessie Buckley ganó el Oscar a Mejor Actriz Principal por su conmovedora interpretación de Agnes Shakespeare en Hamnet, una adaptación que ha sido aplaudida por crítica y público.
Otros ganadores que marcaron la 98.ª entrega fueron:
• Mejor Actriz de Reparto: Amy Madigan por Weapons.
• Mejor Película Animada: KPop Demon Hunters (también ganadora de Mejor Canción Original por “Golden”).
• Mejor Cortometraje Animado: The Girl Who Cried Pearls.
• Mejor Película Internacional: Sentimental Value (Noruega).
• Mejor Documental: Mr. Nobody Against Putin.
• Mejor Sonido: F1.
• Mejores Efectos Visuales: Avatar: Fire and Ash.
La ceremonia, presentada por Conan O’Brien, transcurrió entre emocionantes discursos, momentos de reconocimiento a la diversidad del cine actual y giros sorpresivos en categorías competitivas, consolidando a esta edición como una de las más memorables en años recientes.