UNAM desarrolla nanovehículos para llevar medicamentos al cerebro y atacar tumores
evangelio | 25 octubre, 2026

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollan nanovehículos capaces de transportar medicamentos hacia zonas específicas del organismo, con el objetivo de mejorar los tratamientos contra enfermedades neurológicas y algunos tipos de cáncer, reducir las dosis necesarias y disminuir los efectos secundarios.

El proyecto está a cargo de científicos del Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN), en el campus Ensenada, Baja California. La tecnología utiliza partículas de entre 20 y 60 nanómetros elaboradas a partir de virus de plantas y virus que infectan bacterias, cuyas estructuras se aprovechan para transportar sustancias terapéuticas.

Para fabricar estos vehículos, el equipo retira el material genético de los virus y lo sustituye por medicamentos. La cubierta de proteínas que permanece alrededor de las partículas protege la carga terapéutica y ayuda a evitar que se degrade antes de llegar a su destino.

Uno de los principales objetivos es facilitar la administración de fármacos para tratar padecimientos como Alzheimer, Parkinson, epilepsia y esclerosis múltiple, debido a que muchos medicamentos tienen dificultades para ingresar al cerebro.

El obstáculo es la barrera hematoencefálica, una estructura que protege al cerebro de sustancias potencialmente dañinas, pero que también limita el paso de los tratamientos. Según el investigador Rafael Vázquez Duhalt, apenas entre 0.2 y 2 por ciento de algunos fármacos administrados logra ingresar a este órgano.

Para superar esa limitación, los científicos modifican la superficie de los nanovehículos e incorporan moléculas que la barrera reconoce, con la intención de facilitar su entrada y dirigir los medicamentos hacia las células afectadas.

La estrategia también busca evitar que los fármacos se distribuyan indiscriminadamente por el organismo, una situación que puede obligar a utilizar dosis elevadas y aumentar el riesgo de efectos adversos en tejidos sanos.

La investigación también explora el uso de estas partículas para llevar medicamentos directamente a los tumores y combinar distintas estrategias terapéuticas, con el propósito de reducir la resistencia a los tratamientos y las posibilidades de recurrencia.

Una de las líneas de trabajo se concentra en los profármacos, sustancias que necesitan transformarse dentro del organismo para ejercer su efecto. Los investigadores buscan transportar enzimas que favorezcan esa activación en el tejido tumoral, en lugar de que ocurra principalmente en otros órganos, como el hígado.

En pruebas experimentales, el equipo ha observado que la dosis de algunos medicamentos puede reducirse hasta una sexta parte de la cantidad utilizada inicialmente, mientras que el tamaño de los tumores disminuyó 50 por ciento. Estos resultados son preliminares y no demuestran todavía que se obtengan los mismos efectos en pacientes.

Los científicos también estudian incorporar sustancias sensibles a la luz que permitan dañar células cancerosas y, al mismo tiempo, observar el recorrido de las partículas mediante fluorescencia. A futuro, esta propiedad podría contribuir a desarrollar procedimientos que combinen diagnóstico y tratamiento en una misma plataforma.

Aunque los resultados iniciales abren posibilidades para desarrollar tratamientos más dirigidos, los nanovehículos todavía no están disponibles para su uso clínico habitual.

La mayor parte de las pruebas se ha realizado en células de laboratorio y el equipo comienza a avanzar hacia ensayos en modelos animales. Antes de considerar su aplicación en personas, será necesario evaluar su seguridad, eficacia y reproducibilidad, así como determinar si pueden producirse a gran escala y distribuirse adecuadamente.

El desarrollo cuenta con dos patentes nacionales y una internacional. Sin embargo, los investigadores reconocen que todavía se requieren más estudios y recursos para avanzar hacia posibles ensayos clínicos.

La meta es desarrollar medicamentos que lleguen con mayor precisión a los tejidos enfermos, reduzcan las cantidades necesarias y provoquen menos efectos adversos. Su posible aplicación dependerá de los resultados de las siguientes etapas de investigación.

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