La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encabeza un proyecto internacional de astrobiología centrado en el estudio de microbialitos como modelo para comprender cómo podrían sobrevivir señales de vida en Marte. El trabajo forma parte del proyecto titulado “Estudio de biomarcadores lipídicos en microbialitos de un lago tipo maar como análogo de Marte”, desarrollado con colaboración de instituciones de México, Europa y Asia.
La investigación es coordinada por la UNAM a través del Instituto de Geofísica y el Instituto de Ciencias Nucleares, con la participación de la investigadora María Colín-García, el investigador Pável Ulianov Martínez-Pabello y la investigadora María-Paz Zorzano, junto con especialistas del Centro de Astrobiología de España y del Earth-Life Science Institute de Japón.
El estudio utiliza el lago volcánico de Alchichica, en Puebla, como análogo terrestre de Marte debido a sus condiciones extremas de alta salinidad, alcalinidad y presencia de estructuras microbianas fosilizadas conocidas como estromatolitos. Estas características permiten simular ambientes similares a los que existieron en el cráter Jezero, donde actualmente opera el rover Perseverance de la NASA.
Los experimentos incluyen la exposición de microbialitos a radiación ultravioleta y gamma, así como a soluciones con sales de perclorato, compuestos presentes en la superficie marciana. También se evalúa la estabilidad de lípidos y otras moléculas orgánicas para determinar qué señales químicas podrían sobrevivir millones de años en condiciones extremas.
Uno de los objetivos centrales es identificar qué tipos de biomarcadores podrían ser detectados por instrumentos de futuras misiones espaciales. Esto incluye el análisis de degradación molecular, preservación de compuestos orgánicos y la capacidad de los microorganismos para dejar huellas químicas reconocibles incluso después de procesos geológicos intensos.
Los resultados buscan orientar las estrategias de exploración de agencias como la NASA, especialmente en la selección de zonas de excavación y análisis en superficie marciana.
El proyecto cuenta con financiamiento conjunto de México y Europa, además del apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, e integra a estudiantes de posgrado en áreas de geociencias, biología y química, fortaleciendo la formación en investigación espacial desde México.