Alrededor del 20% de las niñas, niños y adolescentes de Michoacán realiza alguna actividad laboral durante los periodos vacacionales, una proporción que coloca al estado entre los de mayor incidencia de trabajo infantil en el país, advirtió Mexicanos Primero Michoacán. La organización alertó que el receso escolar suele incrementar la participación de menores en actividades económicas, principalmente en comunidades agrícolas y zonas con altos niveles de informalidad.
El dato también refleja un problema estructural. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en Michoacán viven alrededor de 213 mil niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años en condición de trabajo infantil, una proporción cercana al 18% de ese grupo de edad, mientras que el promedio nacional es de 13.1%, equivalente a uno de cada ocho menores. La entidad se ubica entre las cinco con mayor incidencia del país, sólo detrás de estados como Guerrero, Chiapas, Nayarit y Oaxaca.
Erik Avilés Martínez, director de Mexicanos Primero Michoacán, señaló que durante las vacaciones aumenta el número de menores que participa en actividades productivas para apoyar el ingreso familiar o generar recursos para el siguiente ciclo escolar. Entre los jóvenes de 15 a 18 años, estimó que entre cuatro y cinco de cada diez desempeñan algún trabajo, ya sea formal o informal, una realidad que, aunque en algunos casos permite continuar estudiando, también incrementa el riesgo de abandono escolar cuando la actividad laboral se vuelve permanente.
Las regiones Occidente y Lerma-Chapala, donde se concentra la producción de fresa, berries y otras frutas de exportación, registran la mayor demanda de mano de obra temporal durante esta temporada. Municipios como Zamora, Jacona, Tangancícuaro, Tanhuato y Yurécuaro absorben cada año trabajadores para labores de corte, selección y empaque. En Tierra Caliente y la región Oriente también es frecuente la participación de menores en actividades agropecuarias y ganaderas dentro de unidades familiares, mientras que en ciudades como Morelia, Uruapan y Pátzcuaro predominan empleos en comercios, restaurantes, servicios y turismo.
La Organización Internacional del Trabajo considera trabajo infantil a las actividades que afectan el desarrollo físico, emocional o educativo de niñas, niños y adolescentes o que interfieren con su permanencia en la escuela. En México, 3.7 millones de menores se encuentran en esa condición, una cifra que mantiene al país entre los de mayor incidencia en América Latina. Por ello, organismos internacionales impulsan campañas para reducir el fenómeno, particularmente en agricultura, comercio y servicios, donde se concentra la mayor parte de los casos.
Para Mexicanos Primero Michoacán, el problema no se limita al ingreso temprano al mercado laboral. La organización sostiene que el trabajo infantil suele estar vinculado con pobreza, rezago educativo y falta de oportunidades, factores que reducen la probabilidad de concluir la educación media superior y perpetúan los ciclos de desigualdad entre generaciones.