Habitantes y prestadores de servicios de la Isla de Urandén, en el estado de Michoacán, solicitaron a las autoridades la realización urgente de trabajos de dragado ante la acumulación de azolve, material compuesto por sedimentos y lodos, que ha provocado la disminución del nivel del agua y afectaciones a la actividad de canotaje en la zona.
El azolve se ha acumulado en canales y manantiales de la isla, reduciendo la profundidad y dificultando la navegación de canoas utilizadas tanto para actividades deportivas como para el traslado cotidiano de habitantes. La situación también impacta en entrenamientos y competencias de canotaje.
La Isla de Urandén forma parte del sistema lacustre del Lago de Pátzcuaro, donde la acumulación de sedimentos y la disminución de niveles de agua han sido señaladas en distintos estudios y programas de rehabilitación ambiental como factores que afectan la navegación y los ecosistemas locales.
Autoridades estatales han realizado en años recientes trabajos de dragado en distintas zonas del lago para mantener abiertos los canales de comunicación entre las islas, sin embargo, pobladores advierten que las condiciones actuales requieren nuevas intervenciones para evitar un mayor deterioro en la actividad económica y deportiva.
El canotaje en Urandén forma parte de la identidad cultural de la región y ha sido escenario de competencias tradicionales y preparación de atletas locales, por lo que la reducción de los niveles de agua representa una limitación directa para su desarrollo.
Habitantes y representantes comunitarios reiteraron el llamado a reforzar las acciones de mantenimiento y recuperación del cuerpo de agua, con el objetivo de garantizar la navegación y preservar las actividades que dependen del lago.