El gobierno de Uruguay anunció que enviará toneladas de alimentos a Cuba a bordo de un barco que zarpará desde puertos mexicanos como parte de una operación de ayuda humanitaria a la isla golpeada por una severa crisis energética y escasez de insumos.
Aunque aún no se ha fijado una fecha definitiva para la partida de la embarcación, la iniciativa se concretará con el apoyo logístico del gobierno de Claudia Sheinbaum, que asumirá el manejo del traslado desde México hacia la isla.
El ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Mario Lubetkin, ya había adelantado en meses recientes la intención de su país de “dar una mano” a Cuba con un gesto solidario, aunque subrayó que no se trata de un envío político. En ese momento, el canciller enfatizó que sería “una señal de solidaridad de Uruguay, no con un país ni con un régimen”.
La medida se enmarca en un contexto de dificultades económicas y energéticas en Cuba que alcanzan niveles críticos. La isla enfrenta apagones prolongados y limitaciones en servicios básicos tras el corte de envíos de crudo y gasolina desde Venezuela, uno de sus principales aliados tradicionales, agravado por políticas de presión internacional.
En respuesta a la urgencia humanitaria, México ha intensificado envíos de asistencia: recientemente un cuarto barco cargado con alrededor de 96 toneladas de alimentos zarparon desde el puerto de Veracruz hacia Cuba, en lo que representa el cuarto desplazamiento de ayuda de este tipo en lo que va del año. Paralelamente, el petrolero ruso Anatoli Kolodkin arribó al puerto de Matanzas con más de 100 mil toneladas de crudo, en medio de esfuerzos internacionales por aliviar la escasez de combustible en la isla.
La iniciativa uruguaya se suma a otros gestos solidarios con Cuba en la región, mientras las autoridades de Montevideo y Ciudad de México afinan detalles logísticos para que los víveres lleguen a su destino en medio de la creciente presión económica y energética que enfrenta la población cubana.