El Vaticano intentará entrar por primera vez en la carrera por los premios Óscar con “Green Lava”, un cortometraje documental de 39 minutos que cuenta la historia de un joven italiano que vive con distrofia muscular de Duchenne.
La producción sigue a Giacomo Mattivi, quien enfrenta las limitaciones provocadas por la enfermedad y el duelo por la muerte de su hermano Mattia, quien también padecía la misma condición. El documental muestra cómo encuentra apoyo en su comunidad y en la naturaleza.
La cinta fue producida por el Vaticano y filmada en los Dolomitas, al norte de Italia. Esta semana será presentada en Los Ángeles como parte del proceso para que pueda ser considerada por la Academia de Hollywood.
Aunque se trata de una producción del Vaticano, “Green Lava” no representará oficialmente a la Santa Sede en los Óscar. La categoría de cortometraje documental no exige una candidatura oficial de un gobierno o comité nacional, a diferencia de la categoría de película internacional.
De concretarse su selección, sería la primera ocasión en los casi 98 años de historia de los premios en que una película producida por el Vaticano llega a competir por una nominación.