La cifra de fallecidos por el doble terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio aumentó a 6 mil 301, luego de que las autoridades incorporaran 176 nuevas víctimas al balance. Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, afectaron principalmente la zona norte del país y dejaron a La Guaira entre las regiones más golpeadas.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que 73 mil 356 personas han recibido atención médica desde la emergencia. También señaló que 53 mil 314 viviendas han sido inspeccionadas, de las cuales 31 mil 336 fueron consideradas habitables, 12 mil 411 presentan restricciones y 9 mil 567 fueron clasificadas como de alto riesgo.
Hasta ahora, las autoridades han entregado 287 viviendas a personas afectadas y han retirado más de 483 mil toneladas de escombros. La magnitud de los daños mantiene las labores de reconstrucción como uno de los principales retos para las zonas afectadas.
El Colegio de Ingenieros de Venezuela planteó actualizar las normas sismorresistentes y la planificación urbana. Su presidente, Enzo Betancourt, propuso crear una Comisión Nacional Sismorresistente que investigue públicamente las causas de los colapsos y formule recomendaciones para mejorar las reglas de diseño, construcción, inspección y supervisión de edificios e infraestructura.
Las normas sismorresistentes vigentes tuvieron su última actualización en 2019. La propuesta busca incorporar las lecciones de la tragedia en futuras políticas de prevención y reconstrucción.
El Banco Mundial estimó en 19 mil 600 millones de dólares los daños físicos directos provocados por los terremotos. La evaluación señala que 47 por ciento corresponde a viviendas, 27 por ciento a infraestructura y 26 por ciento a edificios no residenciales. La institución advirtió que una reconstrucción lenta podría retrasar la recuperación económica de Venezuela durante los próximos años.